Supongo que se aburría, sinceramente. La vida en los alrededores de la lavadora tenía poco aliciente a pesar de aportarle abundantes insectos y arácnidos para la dieta (aunque ella nunca engordó mucho, la verdad sea dicha, por lo coqueta que era). Y claro ser aburriría hasta de columpiarse en las telas de araña que iba dejando desiertas.
Ella que era muy ninfa y muy femenina habrá echado de menos el cariño de un macho al que llevarse al huerto. No seais mal pensados que las mantis palo son más consideradas que las mantis religiosas y no se comen al padre de sus criaturas... se lo ventilan, pero en el sentido menos caníbal de la expresión.
Para paliar el dolor, le he robado a mi hermana estas dos hermosas vacas-palo. Espero sinceramente que no se fuguen y siguiendo los sabios consejos del Consejero Rentero, les pondré "su poquito" de césped para que pasten y se encuentren como en su casa (Juan Cuesta habría dicho: "Bienvenidas amigas vacas-palo a esta nuestra casa").
Las vacas han hecho que recupere algo de respeto por la carrera de bellas artes y espero que los avances de mi hermana confirmen que es algo mejor que lo que me han contado algunas de las personas que han pasado por la facultad de BA de Murcia...
Seguiremos informando
